TIXTLA, Gro. — Francisco Rodríguez Morales, quien dedicó los últimos 12 años de su vida a la búsqueda de su hijo Everardo Rodríguez Bello, uno de los 43 normalistas desaparecidos entre el 26 y 27 de septiembre de 2014, falleció el pasado 21 de agosto de 2026 en la comunidad de Omeapa, municipio de Tixtla. Don Francisco, quien era viudo desde el fallecimiento de su esposa Minerva Bello Guerrero en febrero de 2018, se convirtió en el octavo padre de los estudiantes en morir sin obtener justicia ni conocer el destino de su hijo, conocido como "El Shaggy".
La muerte de Rodríguez Morales se suma a una lista de padres y madres que han fallecido durante la prolongada espera de respuestas, entre ellos Minerva Bello Guerrero, Tomás Ramírez Jiménez, Saúl Bruno García, Bernardo Campos Cantor, Ezequiel Mora Chora y Genoveva Sánchez Peralta. A casi 12 años de los hechos, las familias mantienen su exigencia de verdad y reparación del daño.
El pasado 27 de agosto, los familiares sostuvieron su séptima reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Durante el encuentro, el gobierno federal presentó cuatro líneas de investigación: la detención del exgobernador de Guerrero (2011-2014), Ángel Aguirre, por presunta obstrucción de la justicia y desaparición forzada; el análisis de telefonía celular de los jóvenes; nuevas acciones de búsqueda en la periferia de Iguala; y la digitalización de más de 5 millones de hojas del expediente.
No obstante, los padres expresaron su insatisfacción ante la falta de avances concretos. Insistieron en la necesidad de que el Ejército entregue más de 800 folios pendientes, la extradición de Tomás Zerón y Ulises Bernabé, así como el retorno de los expertos del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI). Asimismo, el abogado Isidoro Vicario informó sobre el hallazgo de una bolsa con posibles restos óseos en la funeraria El Ángel, la cual está siendo analizada por el Equipo Argentino de Antropología Forense.


