MADRID, España. — El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó este lunes que su administración mantiene el objetivo de resolver la crisis migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta antes de que concluya 2026. Tras la entrada de 72 mil personas procedentes de Marruecos a finales de julio, el mandatario confirmó que se ha establecido un mando único con vigencia hasta el cierre del año para gestionar el retorno de quienes no tengan derecho a asilo.
En una entrevista concedida a La Sexta, Sánchez desestimó las preocupaciones sobre un posible espionaje mediante el software Pegasus en la relación bilateral con Marruecos, calificando tales teorías como material de ficción. "Lo inteligente, aunque sea desde un punto de vista pragmático, es tener una buena relación con Marruecos si además queremos el retorno de los migrantes que no tengan derecho a asilo", declaró el presidente.
Actualmente, el gobierno español acelera la construcción de un campamento humanitario en el puerto de Ceuta. Sin embargo, el proyecto enfrenta críticas del Sindicato Unificado de Policía, que ha solicitado la suspensión inmediata de las obras argumentando riesgos de seguridad, incendios y la proximidad a infraestructuras estratégicas de energía y combustible.
Se estima que entre 5 mil y 13 mil migrantes permanecen en calles y bosques de la ciudad. El nuevo albergue tiene como objetivo inicial acoger a cerca de mil personas que actualmente pernoctan en asentamientos improvisados en la playa del Trampolín. Paralelamente, el gobierno de Ceuta, encabezado por el conservador Juan Jesús Vivas, ha solicitado la intervención del Ministerio de Transición Ecológica para atender la degradación ambiental causada por los asentamientos, citando la acumulación de residuos y el riesgo para la flora y fauna protegidas.


