CEUTA, España. — El gobierno encabezado por el socialista Pedro Sánchez puso en marcha este domingo un nuevo albergue humanitario en Ceuta, diseñado para acoger a 864 migrantes que pernoctaban en la vía pública, específicamente en la zona de Loma Colmenar, cerca de la frontera con Marruecos. El traslado de estas personas hacia la barriada de Los Rosales se realizó bajo custodia policial, utilizando un terreno perteneciente al ministerio de Vivienda.
De acuerdo con las autoridades, más de 5 mil 300 migrantes que habían ingresado masivamente a finales de julio ya han retornado a territorio marroquí. A pesar de esta cifra, la administración española ha logrado albergar a 4 mil 600 personas, aunque se estima que miles más continúan viviendo en las calles o en bosques aledaños a la espera de una resolución sobre sus solicitudes de asilo y residencia.
La cifra exacta de personas en situación de calle sigue siendo objeto de debate: mientras el ministerio del Interior calcula alrededor de 5 mil individuos, el gobierno de la ciudad autónoma, gestionado por el Partido Popular, sostiene que la cifra asciende a "más de 13 mil". Muchos de ellos sobreviven en condiciones de marginalidad extrema, construyendo refugios improvisados con materiales recolectados de la basura.
El ministerio de Vivienda informó que se espera ampliar la capacidad de acogida a 6 mil personas en los próximos días, mientras avanza la construcción de un albergue permanente en el Puerto de Ceuta. Por su parte, la organización Luna Blanca alertó sobre la situación crítica en el Polígono Industrial del Tarajal, donde al menos 25 familias con mujeres, niños y un número indeterminado de menores no acompañados carecen de asistencia alimentaria desde hace una semana, aguardando una solución habitacional temporal.


