La jornada del sábado 12 de septiembre de 2026 estuvo marcada por una escalada de violencia en el conflicto entre Rusia y Ucrania, resultando en al menos siete muertos y cerca de 60 heridos en territorio ucraniano, mientras que las autoridades rusas reportaron tres fallecidos y una decena de lesionados tras ataques de represalia.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, instó a sus aliados internacionales a ofrecer una respuesta contundente ante el incremento de la ofensiva rusa. "Cuando los rusos convierten tan descaradamente a gente común en objetivo de sus ataques terroristas resulta frustrante que la respuesta de las potencias más fuertes del mundo no corresponda al nivel de la escalada de Rusia", declaró el mandatario.
Entre los puntos críticos del día, la siderúrgica ArcelorMittal confirmó la muerte de dos personas tras un ataque con misiles contra su planta en la ciudad de Krivói Rog. La empresa condenó el acto, subrayando que se trata de una instalación civil de la industria minera y metalúrgica. Por otro lado, en Odesa, un ataque ruso contra un edificio residencial dejó 37 heridos, mientras los equipos de rescate continúan la búsqueda de dos personas desaparecidas. Asimismo, en la localidad de Chornomorsk, en la misma región, se reportaron 11 personas heridas.
Simultáneamente, Kiev intensificó sus ataques dentro de las zonas bajo control ruso. En la región de Donetsk, el gobernador prorruso Denis Pushilin informó que tres civiles murieron y trece más resultaron heridos, incluyendo un menor, debido a ataques con drones de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Según el reporte oficial, estos incidentes dañaron once edificios residenciales, cuatro instalaciones de infraestructura civil y diversos vehículos. Cabe recordar que, apenas un día antes, Pushilin había reportado otros dos civiles muertos y siete heridos en la misma región.


