TEHERÁN, Irán — La escalada bélica en el Medio Oriente se intensificó este miércoles 9 de septiembre de 2026, tras reportarse explosiones en las ciudades iraníes de Sirik y Minab, así como en la isla de Qeshm, por segundo día consecutivo. Aunque la agencia estatal iraní Fars confirmó los estallidos cerca del estrecho de Ormuz, la gobernación de Hormozgan señaló que los sonidos provenían del mar, mientras que el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) no se adjudicó los ataques al cierre de la edición.
Ante la situación, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) lanzó una advertencia contundente: por cada bombardeo recibido, atacarán diez objetivos estadounidenses. Un portavoz del CGRI declaró: “Si el enemigo golpea dos de nuestros objetivos, nosotros atacaremos 20”. Asimismo, Teherán condicionó el cese de hostilidades a la retirada del ejército israelí de Líbano, el levantamiento del cerco a Yemen, la descongelación de 24 mil millones de dólares en activos iraníes y el fin de las restricciones a sus capacidades nucleares y balísticas.
En el ámbito diplomático, la cancillería iraní abogó por la seguridad regional mediante la cooperación de los estados ribereños sin injerencia extranjera, al tiempo que anunció una nueva “zona de exclusión” en el golfo de Omán y el mar Arábigo. Por su parte, el presidente Donald Trump afirmó durante un mitin en Dallas que el conflicto terminará después de las elecciones intermedias de noviembre, asegurando que Irán “ya no puede resistir más” y proponiendo renombrar el estrecho de Ormuz como “estrecho de Trump”.
No obstante, la realidad en el terreno muestra una prolongación del conflicto. Al Jazeera reportó daños en aviones militares estadounidenses, incluyendo un A-10 Thunderbolt y ocho F-15, tras ataques nocturnos contra una base del Pentágono en Jordania. Mientras tanto, funcionarios estadounidenses citados por el Wall Street Journal advirtieron en privado que la guerra podría extenderse durante los dos años restantes del mandato de Trump, contradiciendo el optimismo del mandatario.


