MADRID, España. — El sector energético español, representado por Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Moeve (antigua Cepsa), atraviesa un periodo de rentabilidad extraordinaria. Tras haber obtenido un beneficio neto global de 10.466 millones de euros en 2023, estas cinco empresas reportaron 9.863 millones de euros solo en la primera mitad de 2026, igualando prácticamente las ganancias de hace tres años en la mitad de tiempo. Los analistas prevén que, ante los precios récord de electricidad, gas y carburantes registrados durante el verano, el cierre del ejercicio podría alcanzar los 20.000 millones de euros, superando en más del doble las cifras de 2023 y un 50% más que hace un año.
Este escenario ha reactivado el debate político sobre la implementación de un impuesto extraordinario a los beneficios de estas corporaciones. La vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, ha instado a abrir un debate sobre la desproporción entre los beneficios privados y la carga climática, sugiriendo una fiscalidad global sobre el petróleo. Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado de irresponsable la dependencia de los combustibles fósiles, mientras que el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, lidera junto a países como Alemania, Italia, Austria y Polonia una propuesta formal ante la Unión Europea para gravar las ganancias derivadas del conflicto en Oriente Próximo.
El contexto inflacionario, que alcanzó un 4,3% en agosto, presiona al Ejecutivo español para tomar medidas. Sin embargo, la aprobación de nuevos gravámenes enfrenta obstáculos parlamentarios significativos. En 2025, el Gobierno no logró prorrogar el impuesto energético debido a la oposición de socios como el PNV y Junts, quienes argumentan el impacto en la economía regional. Mientras el Gobierno evalúa sus próximos pasos ante un año preelectoral, las empresas energéticas defienden sus resultados apelando a sus inversiones históricas y la volatilidad de los mercados internacionales, marcados por la guerra en Oriente Próximo y la destrucción de infraestructura en Rusia.


