El peso colombiano, históricamente caracterizado por su volatilidad y tendencia a la devaluación, atraviesa un 2026 marcado por una racha ascendente que lo posiciona como una de las divisas más robustas a nivel global. Desde 2022, la moneda ha acumulado una revaluación del 38%, un fenómeno que, según el exministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, resulta inusualmente marcado. "Uno podría decir que el peso estaba demasiado devaluado, pero la magnitud de la revaluación de este año es excesiva", declaró Ocampo.
La abundancia de dólares en la economía local es el principal motor de esta apreciación. Oskar Nupia, economista de la Universidad de los Andes, señala que el flujo de divisas es constante. En 2025, las remesas enviadas por colombianos en el exterior alcanzaron los 13,000 millones de dólares, un incremento del 10.6% respecto a 2024, representando el 3% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional. A esto se suma el impacto de la economía ilícita; según datos de la Universidad EAFIT, el narcotráfico generó 16,500 millones de dólares en 2024, una cifra que superó los ingresos por exportaciones de petróleo.
El contexto internacional también juega un papel crucial. La debilidad del dólar, sumada a la incertidumbre sobre las políticas de Donald Trump y la búsqueda de mayores rendimientos por parte de inversionistas globales, ha favorecido al peso. Con una tasa de interés fijada en el 12% y una inflación del 6.4%, Colombia se ha vuelto un destino atractivo para el capital extranjero.
Los efectos de esta revaluación son mixtos. Mientras que la clase media se beneficia al adquirir productos importados —especialmente de China— a menores precios y el gobierno reduce el costo de su deuda en dólares, los exportadores y productores nacionales enfrentan un panorama complejo. Sectores como el caficultor ven reducidos sus ingresos en pesos, una situación agravada por el reciente aumento del salario mínimo, la reforma laboral y el incremento en los costos de energía y transporte.
De cara al futuro, los expertos coinciden en que la tendencia podría prolongarse. El gobierno de Abelardo de la Espriella busca revertir la política minero-energética de la administración anterior, lo que podría atraer más inversión extranjera. Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), concluye: "Le auguro más tiempo a esta coyuntura, más de lo que era tradicional en Colombia".


