MAZATLÁN, Sin. — La historia de la Cerveza Pacífico se remonta a principios del siglo XX, cuando un grupo de empresarios visionarios decidió transformar el mercado cervecero local. La Gran Cervecería del Pacífico fue fundada por los alemanes German Evers, Emilio Philipy y Johan Georg Claussen —este último, cónsul de Alemania en Mazatlán, conocido localmente como Jorge Claussen—, junto con los inversionistas Federico Marbug, Alejandro Loubet y Carlos Bolken.
Antes de esta iniciativa, el consumo de cerveza en la región dependía exclusivamente de la importación, con marcas como La Sierra o Stefano Weinhenstefas distribuidas por Rodolfo Zeis. Ante la creciente demanda de los mazatlecos, quienes comenzaban a sustituir el aguardiente por la cerveza, los fundadores reunieron 300,000 pesos de la época para adquirir maquinaria proveniente de Estados Unidos. El 14 de marzo de 1900, la fábrica inició operaciones, logrando una producción inicial de 175,000 litros distribuidos en 26,000 cartones.
El nombre de la marca rinde homenaje al océano y a los atardeceres del puerto. Tras años de crecimiento, en 1926, la administración pasó a manos de Casa Melchers, una sociedad comercial e industrial que consolidó a la planta como un centro industrial clave en el noroeste del país hasta 1954. Ese año, la fábrica y la marca fueron adquiridas por Grupo Modelo, bajo la dirección de Nemesio Diez.
En 2012, la historia de la marca dio un giro global cuando AB InBev, la cervecera de origen belga, adquirió Grupo Modelo. A pesar de que el 95% de los activos pasaron a manos extranjeras, la estrategia corporativa mantuvo la relevancia de Pacífico, expandiendo su oferta con variantes como Pacífico Suave y Pacífico Light. Actualmente, la producción se mantiene en las instalaciones originales de Mazatlán, además de otras plantas de Grupo Modelo en el país.


