A un siglo del estallido de la Cristiada, el levantamiento armado que enfrentó a sectores de la Iglesia católica y laicos contra el Estado mexicano posrevolucionario, el director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), Felipe Ávila, ofrece una revisión sobre los orígenes de este conflicto. La Cristiada, concentrada principalmente en el centro-occidente del país, representó el punto más álgido de una pugna histórica entre el proyecto liberal anticlerical y el conservador católico.
Tras la caída del régimen de Porfirio Díaz, la Revolución Mexicana reavivó las tensiones que se creían superadas desde la Guerra de Reforma. Con la llegada de Francisco I. Madero al poder, se abrió un periodo de libertad política sin precedentes que permitió la organización de diversos grupos, incluyendo a los católicos. Ante el temor de que la nueva administración cancelara la tolerancia religiosa disfrutada durante el porfiriato, la jerarquía eclesiástica, encabezada por el arzobispo de México José Mora y del Río, impulsó la creación del Partido Católico Nacional (PCN) en mayo de 1911.
El PCN logró un crecimiento notable, convirtiéndose en la segunda fuerza política del país. En las elecciones de 1911, apoyó la fórmula de Madero para la presidencia y Francisco León de la Barra para la vicepresidencia, además de obtener la gubernatura de Jalisco. Esta influencia se consolidó en 1912 al ganar también la gubernatura de Zacatecas, legislaturas estatales y una importante representación en la Cámara de Diputados.
Sin embargo, el rumbo cambió drásticamente con el asesinato de Madero y el ascenso de Victoriano Huerta. Un sector del clero y del PCN apoyó el cuartelazo, integrándose incluso al gabinete huertista. Aunque algunos miembros del partido fueron perseguidos por el dictador, la mayoría de la jerarquía católica legitimó al gobierno de facto. Según Ávila, este respaldo al huertismo fue un error histórico que buscaba frenar la Revolución y restaurar privilegios, alineándose con una tradición conservadora que, desde la Independencia, se había opuesto a los proyectos liberales y republicanos del siglo XIX.


