La historia del lobo mexicano es una de las batallas de conservación más complejas y significativas entre México y Estados Unidos. Lo que comenzó con la captura de los últimos ejemplares existentes ha logrado consolidar una población récord de 319 lobos en territorio estadounidense, un hito que, sin embargo, no marca el fin de la crisis para esta subespecie.
A pesar de los avances logrados tras décadas de trabajo binacional, la recuperación del lobo mexicano se encuentra en un punto crítico. La administración Trump ha puesto sobre la mesa la posibilidad de retirar la protección federal que actualmente resguarda a estos animales, lo que ha encendido las alarmas entre los especialistas y defensores del medio ambiente.
El camino ha sido arduo, pasando de contar con apenas siete ejemplares en los momentos más críticos a superar los 300 individuos. No obstante, el conflicto histórico entre la presencia del lobo y las actividades humanas persiste, demostrando que, aunque la población ha crecido, la coexistencia sigue siendo un desafío que no ha desaparecido con el paso de los años.


