La cronología del horror
El 11 de septiembre de 2001, el mundo cambió tras los ataques contra Estados Unidos que cobraron la vida de 2,977 personas. La jornada comenzó con el impacto del primer avión, pero fue a las 9:03 de la mañana, cuando el vuelo 175 de United Airlines chocó contra la Torre Sur, que la incertidumbre dio paso a la certeza de un ataque coordinado. Mientras las imágenes de Nueva York recorrían el país, el presidente George W. Bush, quien se encontraba en una escuela de Sarasota, Florida, fue informado por su jefe de gabinete, Andrew Card, de que Estados Unidos estaba bajo ataque.
La operación, orquestada por Al Qaeda bajo el mando de Osama bin Laden y con la idea operativa de Khalid Sheikh Mohammed, incluyó el impacto contra el Pentágono. A las 10:03 de la mañana, el vuelo 93 se estrelló en un campo cerca de Shanksville, Pensilvania. Los 40 pasajeros a bordo, tras conocer por llamadas telefónicas el destino de los otros aviones, intentaron recuperar el control, evitando que la aeronave alcanzara su objetivo previsto en Washington, D.C.
Fallos de inteligencia y lecciones aprendidas
Este evento fue calificado como un fracaso colosal de inteligencia, marcado por un "fallo de imaginación". Existían señales previas inquietantes, como el seguimiento de dos futuros secuestradores por parte de la CIA y el caso de Zacarias Moussaoui, cuya conducta en una escuela de aviación despertó sospechas. La Comisión del 11-S concluyó que la falta de coordinación y gestión entre agencias fue determinante.
Tras los ataques, la arquitectura de seguridad fue reconfigurada. En el Reino Unido, se crearon centros de fusión y el Centro de Operaciones Antiterroristas en Londres para integrar al MI5, el MI6 y el GCHQ. En Estados Unidos, se estableció el Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC) y la figura del director de Inteligencia Nacional para coordinar a 18 agencias. A pesar de esto, se registraron errores estratégicos, como la invasión de Irak en 2003, basada en información defectuosa sobre armas de destrucción masiva, un hecho que el general Richard Shirreff describió como un fracaso estratégico evidente.
De la cacería de Bin Laden a las nuevas amenazas
Osama bin Laden logró evadir la captura inicialmente en Tora Bora en diciembre de 2001. Casi una década después, el 2 de mayo de 2011, un comando de Navy SEALs lo localizó y abatió en una residencia en Abbottabad, Pakistán.
El enfoque de seguridad también enfrentó dilemas morales, como las detenciones en Guantánamo y traslados extraordinarios, incluyendo el caso del libio Abdelhakim Belhaj, por el cual el gobierno británico ofreció una disculpa pública en 2018. Actualmente, el panorama ha mutado: figuras como Jonathan Evans, exdirector del MI5, advierten que las amenazas de Estados como Rusia, Irán y China representan riesgos de seguridad nacional igual de graves.
Alex Younger, exjefe del MI6, reconoció que Occidente descuidó el ascenso de China mientras se centraba en la contrainsurgencia. Con la inteligencia artificial y la computación cuántica transformando el espionaje, los errores de cálculo persisten, como se observó en la invasión rusa de Ucrania en 2022 o la incursión de Hamás en Israel el 7 de octubre de 2023.


