El 10 de septiembre de 2026, se recordó uno de los momentos más significativos en la historia de los espectáculos de medio tiempo del Super Bowl. La agrupación irlandesa U2 se presentó en el Super Bowl XXXVI, apenas cinco meses después de los atentados terroristas ocurridos el 11 de septiembre.
Durante su actuación, la banda liderada por Bono realizó un gesto con la bandera de Estados Unidos y proyectó los nombres de las víctimas de los ataques, creando un ambiente de reflexión y respeto ante millones de espectadores. Este evento se consolidó como un símbolo de unidad y memoria tras la tragedia que marcó al país norteamericano.


