CIUDAD DE MÉXICO — Para muchos pequeños empresarios, contratar a un diseñador gráfico de forma permanente es un gasto inalcanzable. Ante este panorama, herramientas de inteligencia artificial (IA) como ChatGPT, Gemini y otras plataformas se han convertido en la solución predilecta para crear imágenes promocionales, menús y contenido para redes sociales.
Jonatán García, dueño de un negocio de alitas y hamburguesas en la alcaldía Benito Juárez, es uno de los emprendedores que ha optado por esta vía. García relata que, tras haber pagado 2,000 pesos a un familiar por un trabajo de diseño que en una cotización externa rondaba los 25,000 pesos, decidió que la IA era más rentable para su operación diaria. "No hace falta un diseñador. Yo lo resuelvo con IA, queda rápido y no desembolso en ello", afirma, aunque admite que para trabajos de impresión de alta calidad, como carteles o banners, prefiere recurrir a profesionales para evitar problemas de pixelación.
El ahorro de tiempo es otro factor determinante. Eduardo Garrido, quien gestiona una birriería, una barbería y un taller de hojalatería, señala que la IA le permite evitar el proceso de gestión, revisión y corrección que implica trabajar con un diseñador. Por su parte, Sol Pérez, diseñadora de formación que comercializa productos de belleza, utiliza la IA para acelerar su flujo de trabajo, logrando producir hasta cuatro publicaciones en el tiempo que antes dedicaba a una sola, complementando los resultados con Photoshop.
Sin embargo, la masificación de estos contenidos genera preocupaciones. Una investigación de Getty Images advierte que el 66% de los consumidores prefiere imágenes reales y sin editar, y que las empresas podrían perder hasta el 47% de sus clientes potenciales si estos detectan que la publicidad ha sido generada por IA. Samuel Malave, gerente de Creative Insights de Getty Images, subraya que el riesgo principal es la pérdida de identidad visual, ya que muchas empresas terminan utilizando resultados similares.
Por otro lado, un estudio de la empresa Stylitics con 411 compradores reveló que el 71% no distingue entre imágenes reales y generadas por IA, y el 60% reacciona de manera positiva o neutral ante su uso, aunque el 59% exige transparencia por parte de las marcas. Ante este escenario, profesionales del diseño sugieren que la clave no es rechazar la tecnología, sino integrarla con criterio. Un diseñador consultado, que prefirió el anonimato, explica que las grandes marcas ya utilizan IA, pero bajo una supervisión técnica que permite obtener resultados realistas y personalizados, evitando que la publicidad pierda su capacidad de diferenciación.


