TAMPICO, Tamps. — El avance acelerado de la inteligencia artificial ha puesto sobre la mesa una preocupación creciente respecto a su sostenibilidad ambiental. Según datos reportados este martes 15 de septiembre de 2026, el funcionamiento de estas herramientas tecnológicas demanda una inversión significativa de recursos naturales, específicamente agua, un recurso no renovable esencial para el enfriamiento de los centros de datos.
El informe destaca que el costo financiero y el impacto ecológico de la IA son factores que el sector industrial debe considerar ante la creciente demanda de procesamiento. La cifra es contundente: cada 10 consultas realizadas en la plataforma ChatGPT consumen hasta medio litro de agua. Esta revelación subraya la necesidad de evaluar la eficiencia energética y el uso de recursos hídricos en el desarrollo de la infraestructura tecnológica global.


