CIUDAD DE MÉXICO. — La exposición 'El Códice Azcatitlán: México-Francia, 200 años de amistad' ha permitido el retorno temporal de este manuscrito fundamental, que permanecerá en exhibición hasta el 31 de diciembre de 2026. Este intercambio bilateral incluye también el préstamo del Códice Boturini a la Biblioteca Nacional de Francia (BNF), el cual regresará a territorio mexicano en la misma fecha.
Desde este jueves 17 de septiembre de 2026, dos folios del documento se encuentran bajo resguardo en una urna de vidrio en el Museo de Antropología de la Ciudad de México. El Códice Azcatitlán, una crónica pictográfica del siglo XVI que narra la migración desde Aztlán, la fundación de México-Tenochtitlán y la caída del imperio ante los conquistadores, es una pieza de incalculable valor histórico. Compuesto por 25 folios, el manuscrito abarca cerca de 500 años de historia y carece de autoría individual, pues, como señaló Baltazar Brito Guadarrama, director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH), estos documentos "eran de los pueblos".
Durante la inauguración, Emilia Mendoza, integrante de la comunidad hñähñu, expresó el sentir de los pueblos originarios: "Nos escondieron nuestra historia, nos la robaron", calificando este retorno como "una batalla ganada". Por su parte, el canciller Roberto Velasco destacó que la exhibición busca "reunir a un pueblo con su memoria".
El camino para este préstamo fue impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum durante la visita de su homólogo francés, Emmanuel Macron. Aunque Francia argumenta impedimentos legales para la restitución definitiva, un grupo de trabajo bilateral logró concretar este primer paso. El gobierno mexicano mantiene su interés en recuperar otros documentos, como el Códice Borbónico, actualmente en la Asamblea Nacional de Francia, el cual contiene rituales del Fuego Nuevo que se conmemorarán en 2027.
La historia del Códice Azcatitlán es compleja: tras pasar por manos de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl y Sigüenza y Góngora, fue adquirido por el italiano Lorenzo Boturini en 1737. En 1848, el investigador francés Joseph Marius Alexis Aubin lo trasladó a Francia, y en 1898, la viuda del coleccionista Eugène Goupil lo donó a la BNF bajo la condición de mantener la colección íntegra. Actualmente, se estima que existen cerca de 600 códices en el mundo, de los cuales Francia conserva más de 100.


