El lenguaje médico y cotidiano en los Países Bajos está experimentando una transformación significativa. El mes pasado, el diccionario de referencia Dikke van Dale anunció que incorporará el término 'vulvalippen' en su próxima edición en línea, posicionándolo como una alternativa neutral y anatómicamente precisa frente al vocablo tradicional 'schaamlippen'.
La iniciativa es impulsada por activistas que consideran que el uso de términos cargados de estigma afecta la percepción que las mujeres tienen de sus propios cuerpos. Shari Klein, cofundadora de la campaña 'Schaamteloos', enfatizó que el lenguaje moldea la identidad personal. 'Es fundamental que la gente tenga una palabra más neutral y anatómicamente correcta, no una palabra que se vincule a la vergüenza, ya sea de forma consciente o subconsciente', declaró Klein.
Por su parte, Ton den Boon, editor del diccionario, justificó la inclusión del nuevo término debido a su creciente adopción en medios de comunicación, libros de texto de biología, folletos médicos y medicina veterinaria. Esther Van der Valk, del grupo feminista Dolle Mina, señaló que este cambio refleja una actitud más positiva hacia la sexualidad. El objetivo a largo plazo de los activistas es lograr que médicos y funcionarios adopten 'vulvalippen' en la práctica clínica y en documentos oficiales.
Este movimiento no es aislado. En Alemania, las periodistas Gunda Windmüller y Mithu Sanyal han promovido una campaña similar para sustituir 'schamlippen' por 'vulvalippen', argumentando que la terminología actual dificulta incluso las consultas ginecológicas. Asimismo, en Suecia, la asociación RFSU logró en 2009 que el diccionario académico incluyera 'slidkrans' (corona vaginal) en lugar de 'mödomshinna' (membrana de la virginidad), con el fin de combatir mitos sobre el himen.
En el Reino Unido, la presentadora Nicola Denson-Elliott ha solicitado reemplazar 'histerectomía' por 'uterectomía', argumentando que el término original tiene vínculos históricos con la 'histeria', un concepto médico misógino. Paralelamente, especialistas como la obstetra Brooke Vandermolen han abogado por eliminar términos peyorativos en la atención al parto, como 'incompetencia cervical' o 'falta de progresión', que pueden generar sentimientos de culpa en las pacientes. A pesar de estos esfuerzos, lingüistas como Beth Malory advierten que cualquier cambio terminológico debe ser analizado cuidadosamente para evitar ambigüedades en el sistema médico.


