NUEVA YORK, EE. UU. — Este martes 22 de septiembre, el presidente estadounidense Donald Trump, la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen se reúnen en Nueva York para formalizar un nuevo acuerdo de seguridad. El pacto, cuya existencia fue adelantada por Trump el pasado viernes, marca un hito en la relación tripartita entre las naciones.
Aunque los detalles específicos del documento permanecen bajo reserva, se ha informado que el convenio facilitaría una presencia militar permanente de Estados Unidos en la isla. El acuerdo incluye disposiciones clave para restringir el acceso de Rusia y China a la región, al tiempo que garantiza el respeto a la soberanía de Dinamarca sobre el territorio autónomo y reconoce el derecho de autodeterminación de Groenlandia.
Este acercamiento diplomático ocurre tras un periodo de fricciones políticas. Durante su primer mandato (2017-2021), Trump mostró un interés particular por el territorio, llegando a sugerir a principios de este año la posibilidad de adquirir la isla militarmente, una propuesta que generó tensiones significativas con el gobierno danés y otros aliados de la OTAN.
Actualmente, la presencia estadounidense en la zona se limita a la base espacial de Pituffik, anteriormente conocida como la base de Thule. Según han señalado autoridades danesas, la reducción de la infraestructura militar estadounidense en décadas recientes fue una decisión tomada directamente por Washington.


