El directivo Edgardo del Rincón ha iniciado una etapa de transformación profunda en el Banco Nacional de México, enfocada en una reingeniería cultural que prioriza las necesidades del cliente sobre el diseño tradicional de productos. Del Rincón, quien cuenta con una trayectoria de 34 años en la institución, regresó a la firma tras un periodo de siete años, durante el cual fungió como director general de BanBajío desde 2019.
“Lo más bonito y lo más importante es el cambio de cultura que el banco requiere”, señaló el directivo durante un evento con líderes empresariales. Para lograr este objetivo, la institución contempla una revisión integral de sus incentivos, indicadores de desempeño y mecanismos de colaboración interna, con el fin de fomentar el trabajo en equipo. El plan incluye una comunicación directa con los colaboradores, habiendo realizado videoconferencias con más de 8,000 empleados y giras de trabajo en ciudades como Monterrey para dialogar con empresarios de Nuevo León y Tamaulipas.
La estrategia de Del Rincón responde a la transición de Banamex hacia una institución independiente, separada de las operaciones corporativas de Citi en México. El banco se prepara para una eventual oferta pública inicial (OPI), proceso en el que Fernando Chico Pardo adquirió el 25% de la institución y un grupo de inversionistas acordó la compra de otro 24%. “Podemos diseñar un banco totalmente mexicano y hay grandes oportunidades para mejorar procesos, añadir simplificación y tener un banco totalmente centrado en el cliente”, afirmó el directivo.
En cuanto a la digitalización, el banco reporta que más del 90% de sus operaciones ya se realizan a través de plataformas digitales. Del Rincón subrayó que, aunque las sucursales seguirán siendo parte de la estrategia, su función evolucionará hacia espacios de asesoría personal, reduciendo el número de ventanillas tradicionales. El directivo estima que los resultados más visibles de esta transformación, incluyendo una mayor agilidad y procesos simplificados, se consolidarán en un horizonte de dos a tres años.
Finalmente, el director general destacó que la inclusión financiera sigue siendo un pendiente crítico para el sistema mexicano. “Tenemos que trabajar en la inclusión todos y ayudar al país a que el 100% de la población económicamente activa y todos los jóvenes estén bancarizados”, concluyó.


