La economía mexicana ha mostrado señales de resiliencia al comenzar el tercer trimestre de 2026. Tras un inicio de año complejo, donde el Producto Interno Bruto (PIB) registró una caída trimestral del 0.6%, seguido de un repunte del 1.4% en el segundo trimestre, los datos de julio confirman que el impulso económico se mantiene vigente.
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) reportó un crecimiento mensual del 0.8% en julio. Este avance fue liderado por las actividades terciarias, que comprenden el comercio y los servicios, las cuales registraron un incremento del 1.2%. Dentro de este rubro, destacaron el comercio minorista y el sector de transportes, ambos con alzas mensuales del 2.4%, seguidos por el comercio mayorista con un 1.9%.
Por su parte, las actividades secundarias —que abarcan la industria, la construcción y las manufacturas— presentaron un avance del 0.5%. En este sector, la construcción creció un 0.9% y las manufacturas un 0.7%, mientras que la minería experimentó un retroceso del 1.8%. En contraste, las actividades primarias registraron una contracción mensual del 1.1%.
Al realizar una comparación anual, el comercio al por mayor sobresalió con una expansión del 13.2%, mientras que la construcción reportó un crecimiento del 6.7%. En cifras originales, el IGAE acumuló un crecimiento del 1.5% entre enero y julio de 2026 respecto al mismo periodo de 2025, con un avance del 2.0% en actividades terciarias y del 0.4% en las secundarias.
A pesar de estos resultados, los analistas mantienen una visión cautelosa sobre el cierre del año. Según la Encuesta Citi de Expectativas publicada el 22 de septiembre, la mediana de los pronósticos para el crecimiento del PIB de México en 2026 se sitúa en 1.4%, una cifra ligeramente superior al 1.3% previsto a inicios de mes, con estimaciones que oscilan entre el 0.8% y el 1.5%. Para 2027, el consenso de los expertos anticipa una expansión del 1.8%.


