El debate general en el Bundestag, celebrado este miércoles 9 de septiembre de 2026 en el marco de las deliberaciones presupuestarias, se convirtió en el escenario de un fuerte enfrentamiento político entre el canciller Friedrich Merz, de la Unión Cristianodemócrata (CDU), y Alice Weidel, copresidenta de Alternativa para Alemania (AfD).
La sesión estuvo marcada por el reciente triunfo de la ultraderecha en las elecciones del estado de Sajonia-Anhalt, donde AfD alcanzó un 43,8% de los votos, frente al 17,2% obtenido por la CDU, el peor resultado histórico de los democristianos en dicha región. Weidel interpretó estos resultados como un mandato ciudadano para un cambio político profundo, declarando: "La gente quiere por fin un cambio político y no quiere que todo siga igual". Asimismo, enfatizó que "se acabó la coalición entre los conservadores y los socialdemócratas".
Por su parte, el canciller Merz restó importancia a la victoria de AfD al señalar que no lograron la mayoría absoluta. "Su verdadero objetivo electoral en Sajonia-Anhalt, que era conseguir la mayoría de los escaños, no lo han logrado. El 56% de los votantes de Sajonia-Anhalt no les ha votado", afirmó.
Uno de los puntos de mayor tensión fue la política migratoria. Merz acusó directamente a AfD de promover una "limpieza étnica" bajo el concepto de "remigración". Según el canciller, este término es un sinónimo de expulsión basada en el origen y el color de piel, advirtiendo sobre las consecuencias económicas de tal medida: "Uno de cada seis trabajadores del sector artesanal tiene pasaporte extranjero. Si aquellos que trabajan en Alemania tuvieran que abandonar el país por la 'remigración', el sector artesanal en Alemania dejaría de funcionar, ninguna residencia de ancianos podría seguir funcionar, ningún hospital del país podría funcionar".
En materia económica y energética, Weidel criticó la gestión del Gobierno, citando estimaciones de organismos industriales que indican la pérdida de al menos 12,000 empleos industriales al mes. La líder de AfD abogó por recuperar el suministro de gas ruso, cuestionando la postura oficial sobre los gasoductos Nord Stream. Merz, aunque admitió que se cometieron "errores" en el pasado, defendió que el Ejecutivo trabaja actualmente para enmendar dichas políticas y garantizar el suministro energético.
Finalmente, el debate abordó el conflicto en Ucrania. Merz reprochó a Weidel su falta de mención a la lucha ucraniana frente a la agresión rusa. En respuesta, Weidel instó al Gobierno alemán a seguir el ejemplo de la administración estadounidense del presidente Donald Trump, insistiendo en que el país debería apostar por "negociaciones de paz" y cesar la ayuda a Ucrania.


