Un incendio se registró este miércoles 9 de septiembre de 2026 en una planta de combustible y energía ubicada en el distrito autónomo de Yamalo-Nenets, en el Ártico ruso, tras un ataque con drones atribuido a Ucrania. El incidente ocurrió a aproximadamente 3,300 kilómetros de la frontera ucraniana, evidenciando una capacidad operativa sin precedentes por parte de las fuerzas de Kiev.
Artiom Zhoga, representante del Kremlin en los Urales, confirmó el suceso a través de redes sociales, calificándolo como el primer ataque contra la parte ártica del distrito federal de los Urales. Según el funcionario, el incendio fue provocado por la caída de restos de un dron, aunque aseguró que no se reportaron víctimas y que el personal de la planta fue evacuado de manera oportuna.
Por su parte, el gobernador local, Dmitri Artiujov, ratificó que la instalación afectada se encuentra en la localidad de Novi Urengoy. Esta ciudad, con una población cercana a los 100,000 habitantes, es considerada la "capital del gas" y se sitúa justo al sur del círculo polar ártico. La región es un punto estratégico para Moscú, al ser el origen del gasoducto Fuerza de Siberia 2, proyecto diseñado para conectar yacimientos siberianos con China a través de Mongolia. Se estima que las reservas de gas en la zona alcanzan los 26.5 billones de metros cúbicos.
La empresa armamentística ucraniana Fire Point reivindicó la operación, afirmando que el dron recorrió más de 3,300 kilómetros hasta alcanzar su objetivo. Este evento ha sido señalado por el medio ruso Mediazona como el ataque de mayor alcance registrado desde que Vladimir Putin inició la invasión a gran escala en febrero de 2022. Cabe recordar que, previo a la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales, la región de Yamal era una fuente clave de exportación de gas hacia Europa Occidental.


