Un dron ruso alcanzó este domingo 13 de septiembre de 2026 un tren con destino a Varsovia en la región de Volinia, Ucrania, a escasos dos kilómetros de la frontera con Polonia, país miembro de la OTAN. El impacto dañó la locomotora y una gasolinera cercana, aunque no se reportaron víctimas gracias a que la tripulación fue advertida de la amenaza con antelación.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó que los servicios de emergencia trabajaron en la zona tras el ataque deliberado. El tren transportaba a 206 pasajeros, entre ellos figuras políticas de alto perfil. Según reportes, en los trenes evacuados se encontraban el ex primer ministro británico Boris Johnson, el ex primer ministro sueco Carl Bildt, así como asesores de seguridad de Reino Unido, Francia e Italia, diputados alemanes, diplomáticos y académicos. Günter Sautter, asesor en política exterior del canciller alemán Friedrich Merz, también fue evacuado tras participar en reuniones sobre posibles contactos de paz con Rusia.
La empresa estatal ucraniana de ferrocarriles, Ukrzaliznitsia, denunció que este es el segundo día consecutivo en que el enemigo ataca la infraestructura ferroviaria. Por su parte, la firma polaca PKP Intercity informó que el tren sufrió un retraso de seis horas, pero continuará su trayecto hacia Varsovia tras los trámites aduaneros.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, calificó el suceso como "terror" a las puertas de la UE y la OTAN, instando a endurecer las sanciones contra el régimen de Moscú. En tanto, el ministro de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, quien se encontraba de visita en Kiev, calificó el ataque como una "escalada" que afecta la seguridad de los ciudadanos polacos. Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso justificó la acción alegando que el tren era "usado para transportar carga militar" desde Europa.


