El presidente estadounidense Donald Trump arribó este sábado 12 de septiembre de 2026 a Irlanda para dar inicio a una agenda de dos días que alterna la diplomacia con sus intereses en el sector del golf. Este viaje ha generado debate debido a la intersección entre sus funciones gubernamentales y sus negocios privados.
Para garantizar la seguridad del mandatario, las autoridades irlandesas han movilizado a al menos 4,000 policías y efectivos especializados, incluyendo francotiradores. Se estima que este operativo, catalogado como uno de los más grandes en la historia del país, tendrá un costo aproximado de 23 millones de dólares para el Estado irlandés.
En Dublín, se prevé que el presidente de 80 años sostenga reuniones por separado con el primer ministro Micheal Martin y con la presidenta Catherine Connolly. Paralelamente, se han organizado manifestaciones de protesta en la capital irlandesa.
Tras sus compromisos oficiales, Trump se trasladará a su complejo turístico en Doonbeg, ubicado en la costa oeste. En dicho recinto se celebra actualmente el torneo Irish Open, evento que cuenta con la participación de figuras destacadas como Rory McIlroy, actual número dos del mundo y ganador de seis majors. Se espera una asistencia de 40,000 personas durante el fin de semana, y existe la posibilidad de que el presidente entregue el trofeo este domingo.
Desde su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025 para un segundo mandato, Trump ha mantenido una promoción activa de sus propiedades. Previamente, durante el verano pasado, el mandatario recibió a líderes como el primer ministro británico Keir Starmer y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su complejo de Turnberry, Escocia, además de inaugurar un campo de golf en Balmedie, cerca de Aberdeen.


