En medio de un intenso debate sobre la regulación de la inteligencia artificial en Estados Unidos, el presidente Donald Trump anunció durante el fin de semana la creación de una 'AI Force' y la próxima designación de un 'zar' de la IA. El mandatario subrayó que, bajo su administración, no se frenará el crecimiento del sector tecnológico, señalando que cualquier conducta ilícita será abordada a través del sistema de justicia penal y civil ya existente. Trump añadió que para el puesto de encargado especial solo se aceptarán solicitudes de personas con un coeficiente intelectual alto, aunque no especificó las funciones, atribuciones ni los recursos destinados a esta nueva figura.
Esta iniciativa surge tras una serie de declaraciones previas de Trump en su plataforma Truth Social, donde calificó de 'engaño' los temores sobre la IA y cuestionó la solicitud de regulación por parte de líderes de la industria. La medida también se interpreta como una respuesta al impulso del gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, quien anunció planes para una comisión que regule a las empresas tecnológicas de Silicon Valley, incluyendo la exigencia de un 'interruptor de apagado de emergencia'.
La preocupación por la IA en Estados Unidos está estrechamente ligada a la rivalidad geopolítica con China. Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, advirtió recientemente sobre los riesgos de que un desarrollo descontrolado en EE. UU. frente a una competencia china sin límites otorgue a Pekín una posición de dominio militar y geopolítico. Por su parte, China ha avanzado en su propia estrategia, con el Consejo de Estado publicando desde 2017 planes para alcanzar el liderazgo mundial en IA para 2030, bajo la supervisión de la Administración del Ciberespacio de China (CAC).
El tema de la inteligencia artificial será central en la cena de Estado que Trump ofrecerá este jueves 24 de septiembre de 2026 al presidente chino, Xi Jinping. Recientemente, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, discutieron en Nueva York la posibilidad de establecer un mecanismo de intercambio de información sobre riesgos de la IA, buscando mayor transparencia entre ambas potencias.


