CIUDAD DE MÉXICO. — La designación de coordinadores para la Defensa de la Transformación y la Soberanía en Zacatecas, Campeche, Guerrero y Baja California, que posiciona a los elegidos como virtuales candidatos a las gubernaturas para 2027, ha generado una ola de descontento y riesgos de fractura dentro de Morena y sus partidos aliados. En Zacatecas, la dirigencia nacional del PT, encabezada por Alberto Anaya, evalúa romper la coalición con Morena y el PVEM debido a la postulación de Verónica Díaz Robles, a quien sectores petistas consideran una imposición ligada al monrealismo. Aunque el diputado Ricardo Monreal Ávila aclaró que Díaz Robles se divorció de su hermano Luis Enrique hace 11 años, el senador Saúl Monreal Ávila cuestionó que ella no fuera excluida por la cláusula de nepotismo. Aspirantes como Ulises Mejía Haro, Geovanna Bañuelos de la Torre y Carlos Puente Salas han manifestado su rechazo a la designación.
En Campeche, la postulación de Pablo Gutiérrez Lazarus también enfrenta resistencia. El coordinador estatal del PT, Antonio Gómez, denunció la falta de diálogo con la dirigencia morenista local y advirtió que el PT podría postular candidatos propios. El diputado local del PVEM, Andrés Fernández, confirmó la ruptura de la alianza en la entidad. Por su parte, el ex diputado Roberto Reyes criticó la opacidad del proceso, mientras que una encuesta de Cripeso reveló que solo el 37.28 por ciento de los consultados respalda a Gutiérrez Lazarus, frente a un 33.36 por ciento que se opone.
En Guerrero, el nombramiento de Beatriz Mojica Morga provocó reproches inmediatos. La alcaldesa con licencia de Acapulco, Abelina López Rodríguez, calificó el resultado como la "crónica de una muerte anunciada". Otros actores, como Rubén Cayetano y el rector con licencia de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña, también expresaron sus inconformidades, mientras que el senador con licencia Félix Salgado llamó a la unidad. Finalmente, en Baja California, la diputada federal Evangelina Moreno mostró su rechazo a la designación de la senadora Julieta Ramírez, evidenciando una fractura visible durante el evento en el World Trade Center de la Ciudad de México, donde evitaron saludarse. La diputada Moreno había denunciado previamente el uso de recursos de la Secretaría del Bienestar estatal en favor de Ramírez.


