En un momento de alta tensión diplomática en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, decenas de delegados abandonaron el recinto justo antes de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, comenzara su discurso ante la Asamblea General. Ante la salida masiva de los representantes, Netanyahu reaccionó calificando a quienes se retiraron como "cobardes morales", e instó a aquellos que permanecían en la sala pero compartían el mismo sentir a que también abandonaran el lugar. Mientras tanto, la delegación israelí mostró su respaldo al mandatario vitoreándolo desde sus asientos.
El contexto de este desplante se enmarca en las críticas internacionales que Israel ha recibido por sus operaciones militares en Gaza y Líbano. Recientemente, una comisión de investigación de la ONU señaló al país por presunto genocidio contra los palestinos en Gaza, acusación que el gobierno israelí ha rechazado de manera categórica.
El conflicto actual se originó tras el ataque liderado por Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, evento en el que perdieron la vida aproximadamente 1,200 personas y 251 fueron tomadas como rehenes. En respuesta, Israel inició una campaña militar en Gaza que, según datos del Ministerio de Salud del territorio, ha dejado un saldo de más de 73,920 personas fallecidas. Durante su intervención, Netanyahu defendió con firmeza las acciones militares de su país en Gaza, Irán y otras regiones de Medio Oriente.


