Última Hora
Domingo, 27 de septiembre de 2026

Inferencia

Diario Nacional de Investigación • Cobertura Territorial

De una miscelánea en Tlatelolco a gigante alimentario: La evolución de La Costeña

Desde sus humildes inicios en 1923, La Costeña ha pasado de ser una pequeña tienda de abarrotes en la Ciudad de México a consolidarse como un referente industrial con ingresos anuales de 18,970 millones de pesos.

R

Por Redacción con información de Expansión

Mesa de Edición • Inferencia

• 2 min de lectura
Tipo:
Tamaño:
Escuchar esta noticia Audio

Edición en audio

De una miscelánea en Tlatelolco a gigante alimentario: La evolución de La Costeña
De una miscelánea en Tlatelolco a gigante alimentario: La evolución de La Costeña Foto: Expansión

Lo Esencial • Puntos Clave

  • La Costeña nació en 1923 en Tlatelolco y hoy registra ingresos anuales por 18,970 millones de pesos.
  • La empresa ha diversificado su catálogo mediante la adquisición de marcas como Doña Chonita, Totis y Cacahuates Nipón.
  • El 16 de septiembre de 2026 falleció Vicente López Rodea, figura central de la segunda generación al frente de la compañía.

CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. — La historia de La Costeña comenzó en 1923, cuando don Vicente López Resines adquirió una miscelánea en el barrio de Tlatelolco. Lo que inició como un pequeño negocio de abarrotes se transformó gracias a la visión de su fundador, quien buscó métodos para conservar alimentos sin perder su sabor, comenzando con la producción artesanal de chiles serranos y largos en vinagre, envasados en botes alcoholeros de 20 kilos y latas de tres kilos para los jalapeños.

El éxito de la receta impulsó la transición hacia la escala industrial. En 1937, la empresa inauguró su primera fábrica en la colonia Estrella, alcanzando una producción de 500 latas diarias. A partir de ahí, la compañía inició una expansión tecnológica y de infraestructura que incluyó la fabricación propia de latas entre 1948 y 1948, la implementación de sistemas de envasado aséptico y la automatización de líneas de producción en 1994.

La infraestructura actual de la empresa abarca complejos industriales en Ecatepec, Estado de México, así como plantas en Guasave, Sinaloa, y San Luis Potosí. Su red logística, apoyada por centros de distribución automatizados, gestiona una capacidad de 135,968 palets con 4.4 millones de movimientos anuales. Además, la diversificación ha sido clave, integrando marcas como Doña Chonita, Aconcagua, Rancherita, Totis, Pepps, Cacahuates Nipón, Zacks y Marián.

En 2025, La Costeña registró ingresos por 18,970 millones de pesos, un incremento del 7.8% respecto al año anterior, con una plantilla de 4,500 empleados. En la edición 2026 de "Las 500 empresas más importantes de México", la firma ocupó el lugar 239 y obtuvo 96.1 puntos en el índice IC500 de transparencia.

El año 2026 marca un periodo de transición tras el fallecimiento, el 16 de septiembre, de Vicente López Rodea, presidente del Consejo de Administración e hijo del fundador. López Rodea, quien también encabezó Sabormex y fue clave en la creación de la CANAINCA, deja un legado empresarial que ahora enfrenta el reto de mantener su expansión en su segundo siglo de historia.

Aviso de cobertura: Edición, verificación y contextualización elaborada por la Mesa de Redacción de Inferencia a partir de despachos informativos de Expansión.

I

Mesa de Redacción de Inferencia

Cobertura elaborada bajo lineamientos de rigor periodístico e imparcialidad editorial. Consulta de datos y fuentes en tiempo real.

Historias Relacionadas