NUEVA DELHI, India — Los dirigentes de los países que integran el bloque de los BRICS finalizaron un encuentro de dos días en Nueva Delhi, donde enfatizaron la necesidad de promover un crecimiento económico mundial inclusivo y la unificación del Sur global. El evento, que reunió a líderes como el presidente de Rusia, Vladimir Putin; el primer ministro de India, Narendra Modi; y el presidente de China, Xi Jinping, sirvió como plataforma para reivindicar el peso económico del grupo en un contexto de tensiones comerciales globales.
Narendra Modi, anfitrión del encuentro, subrayó la relevancia del bloque al recordar que sus países representan la mitad de la población mundial, el 40 por ciento del producto interno bruto del planeta y más de una cuarta parte del comercio internacional. “La fuerza de los BRICS reside en nuestra diversidad y en nuestra cooperación”, afirmó Modi, destacando el compromiso del grupo con un sistema comercial multilateral basado en normas, con la Organización Mundial del Comercio como eje central.
El bloque, fundado en 2009 para agrupar a economías emergentes, ha experimentado una expansión significativa. A sus miembros originales (Brasil, China, Rusia, India y Sudáfrica) se sumaron en 2024 Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán, seguidos por Indonesia en 2025. Asimismo, el grupo cuenta con estados socios como Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajstán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam.
Durante su intervención, el presidente chino Xi Jinping instó a los miembros a reforzar la unidad del Sur global, al que calificó como un “motor clave de la multipolaridad mundial”. Xi presentó cinco iniciativas de cooperación y exhortó a los países a defender el papel de Naciones Unidas y a fomentar un mercado integrado que proteja las cadenas de suministro. Por su parte, Vladimir Putin definió al grupo como una fuerza motriz para la creación de un nuevo orden mundial más justo, destacando que los BRICS cuentan con canales propios para el movimiento de capitales y bienes, independientes de presiones externas.
En el marco de la cumbre, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, abogó por ampliar el comercio en monedas locales para reducir la dependencia del dólar y fortalecer los mecanismos financieros del Nuevo Banco de Desarrollo. Pezeshkian también denunció las acciones de Estados Unidos e Israel contra la infraestructura y los sectores económicos de Irán, advirtiendo sobre el impacto negativo de estas medidas en los mercados internacionales.


