AL-MUGHAYYIR, Cisjordania ocupada. — El inicio del nuevo curso escolar en la aldea de al-Mughayyir ha estado marcado por una atmósfera de tensión extrema. Bassam al Assaf, director de la escuela local, ha tenido que instalar vallas de alambre de púas y reforzar las puertas del plantel ante el temor constante de ataques. La situación es crítica: seis personas, incluyendo tres estudiantes, han muerto este año en la localidad en medio de una escalada de violencia.
Uno de los episodios más trágicos ocurrió en abril, cuando Aws al Naasan, de 14 años, fue asesinado a tiros a las puertas de la escuela. El profesor Waheed Abu Naem, testigo del suceso, relató: "Cuando lo puse boca arriba, vi mucha sangre que le salía de la nariz y la boca, y la bala en la cabeza". En aquel momento, el ejército israelí justificó el uso de fuerza alegando que un reservista disparó tras recibir pedradas contra su vehículo, un incidente que derivó en la suspensión del implicado y una investigación abierta.
La violencia no ha cesado. Durante el verano, otros dos alumnos y un joven de 19 años murieron a manos de fuerzas israelíes. Ante este panorama, los padres han organizado turnos de vigilancia voluntaria frente a la escuela, mientras los servicios de ambulancia permanecen estacionados en la zona como medida preventiva. Hadi al Naasan, conductor de ambulancias local, sostiene que el comportamiento de las fuerzas israelíes ha cambiado, facilitando las incursiones de colonos en lugar de evitarlas.
La ONU, en un informe publicado en junio, señaló que los ataques de colonos han instrumentalizado a los niños como parte de una estrategia coercitiva para desplazar a los palestinos de sus tierras. Por su parte, el gobierno de Israel ha calificado dicho informe como una "farsa difamatoria". Mientras tanto, familias como la de Sami Abu Rahma, cuyo hijo Salim de 9 años resultó herido de bala en julio, enfrentan el dilema de permanecer en sus hogares bajo constante amenaza. Según datos de la ONU, desde principios de 2025 hasta finales de julio de 2026, se han registrado 316 palestinos muertos y más de 5,600 heridos en el contexto de esta violencia.


