Aunque el presidente ruso, Vladimir Putin, desestimó en dos ocasiones durante la primera semana de septiembre los rumores sobre una inminente campaña de movilización para la guerra en Ucrania, calificándolos de "ataque informativo" y "totalmente absurdos", la inquietud persiste entre la población. El servicio en ruso de DW recopiló testimonios de ciudadanos que han recibido citaciones para la "verificación de datos", lo que ha generado temor ante un posible reclutamiento forzoso o restricciones para salir del país.
Un lector de la ciudad industrial de Náberezhnye Chelny reportó que su sobrino fue citado, mientras que un usuario identificado como Maxim, quien trabaja por cuenta propia, cuestionó cómo proceder tras recibir una orden similar. Asimismo, se documentó el caso de un maestro que recibió una citación a través del portal gubernamental Gosuslugi el 9 de julio. Ante este escenario, algunos ciudadanos han optado por emigrar, aunque otros consideran que esta alternativa es inviable por falta de recursos económicos.
La situación se agrava con reportes de redadas en la región de Penza, donde, según la periodista Lena Lemiasova del medio Vazhnye Istorii, hombres son interceptados cerca de sus edificios de apartamentos y trasladados a unidades militares. Por su parte, el abogado Timofei Vaskin señaló que, si bien las citaciones existían antes del conflicto, su distribución se ha multiplicado por decenas en la primera mitad de 2026. El abogado Artem Kliga añadió que estos procedimientos reflejan una mejora en los registros militares, lo que facilitaría una convocatoria rápida en caso de ser necesario.
Adicionalmente, el 8 de agosto se detectó en la plataforma HeadHunter una demanda creciente de especialistas en "preparación para la movilización", con 40 vacantes en Moscú y su región circundante, y 13 en San Petersburgo. A finales de julio, el medio independiente Agentstvo contabilizó 197 vacantes con dicho término y más de 2,600 relacionadas con el "registro militar" en todo el país, lo que sugiere que las estructuras burocráticas se están preparando para cualquier decisión que el Kremlin pueda tomar.


