La dirigencia y los legisladores del Partido del Trabajo (PT) mantienen posturas divergentes respecto a su futuro político dentro de la Cuarta Transformación. Mientras algunos sectores abogan por la continuidad de la alianza, otros han lanzado advertencias sobre una posible ruptura si no se cumplen los acuerdos internos con Morena.
En el Senado, el legislador Alejandro González Yáñez descartó una ruptura inminente y llamó a la calma. “No hay ruptura”, afirmó, subrayando que las mesas de negociación con Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) siguen activas para definir la estrategia electoral del próximo año. “En este momento el PT no adelanta vísperas. Porque si estás en una mesa democrática conversando en la construcción de un sistema de alianzas, no debe haber desesperación y debe gobernar la prudencia, la sensatez y la calma”, declaró González Yáñez.
Sin embargo, el tono en la Cámara de Diputados es significativamente más confrontativo. El coordinador de la bancada petista, Reginaldo Sandoval, criticó la postura de Morena, señalando que el partido guinda “está arriba de un ladrillo”. Sandoval advirtió que, de no atenderse las solicitudes de mesas técnicas y encuestas espejo, el PT podría actuar de forma independiente en los comicios de 2027.
Al ser cuestionado sobre la capacidad electoral del PT, Sandoval respondió: “Suponiendo, sin conceder, que no nos da para ganar una gubernatura, sí nos da para hacer perder siete, ocho, hasta 12 (a Morena en 2027). Aquí, en la Cámara de Diputados, sin el PT no salen las dos terceras partes (para la mayoría calificada)”. El diputado michoacano incluso instó al PVEM a endurecer sus reclamos y advirtió que el PT podría optar por competir en solitario en algunos estados o en la totalidad de las 17 elecciones previstas.
El pasado martes, la dirigencia nacional del PT emitió un comunicado oficial ratificando su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a la Cuarta Transformación. No obstante, el documento también reprochó a Morena por el incumplimiento de acuerdos previos, específicamente en lo relativo a la realización de encuestas secundarias en cada entidad federativa.

