El gobierno de Corea del Norte ha desestimado categóricamente la resolución aprobada el pasado jueves durante la 70ª Conferencia General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en Viena, la cual instaba al país a abandonar de manera completa, verificable e irreversible sus programas y armamento nuclear. Según informó este sábado 19 de septiembre de 2026 la agencia estatal KCNA, Piongyang sostiene que el documento carece de validez frente a su estatus como Estado con armas nucleares.
Kim Yo-jong, hermana del líder Kim Jong-un, emitió un comunicado en el que calificó las exigencias del organismo como una amenaza directa. "Hacer la vista gorda ante la amenaza y la proliferación nucleares de Estados Unidos y otras fuerzas hostiles, al tiempo que se exige a Corea del Norte que renuncie a sus armas nucleares, equivale a pedirnos que renunciemos a nuestra propia existencia y a nuestro derecho a vivir", sentenció la funcionaria.
La resolución del OIEA se fundamenta en un informe presentado en agosto que documenta la expansión de las capacidades nucleares norcoreanas, incluyendo la construcción de una segunda instalación de enriquecimiento de uranio en Yongbyon. Ante esto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte emitió un comunicado adicional el viernes, argumentando que el país dejó de ser miembro del Tratado de No Proliferación (TNP) y del OIEA hace tiempo, por lo que considera "ilegal" cualquier injerencia externa sobre su estatus, el cual calificó como "absoluto e irreversible".
La tensión en la región se ha visto incrementada por las recientes maniobras militares y pruebas balísticas realizadas por Piongyang. Mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump, estimó en agosto que Corea del Norte posee 57 armas nucleares, las autoridades de Seúl elevan esa cifra a un rango de entre 80 y 120 unidades. El gobierno norcoreano, por su parte, ha reiterado que su condición de potencia nuclear no requiere el reconocimiento de Estados Unidos, Occidente ni del OIEA.


