Conciliar la maternidad con una carrera profesional de alto nivel representa un desafío complejo para las futbolistas, cuyos años de mayor capacidad atlética coinciden con su etapa de máxima fertilidad. Larraitz Lucas, exjugadora de la Real Sociedad, señala que para muchas deportistas, el embarazo no se percibe como una opción viable durante su trayectoria profesional, la cual suele durar cerca de 10 años al más alto nivel. Históricamente, apenas un dos por ciento de las futbolistas quedaba embarazada durante su carrera, optando muchas por abandonar el deporte para dedicarse a la maternidad.
En años recientes, diversas instituciones han comenzado a financiar la congelación de óvulos. El club estadounidense Racing Louisville fue pionero en 2021, seguido por el Chelsea inglés este mes. Por su parte, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se convirtió en la primera federación a nivel mundial en anunciar que costeará tanto la extracción como cinco años de conservación de óvulos para jugadoras de la selección española, árbitras y jugadoras de fútbol sala de primera división.
El proceso, que implica inyecciones diarias, extracción bajo sedación y congelación, no está exento de riesgos ni garantías. La ginecóloga y especialista en medicina deportiva, Lamia Zafrani, advierte: "La congelación de óvulos no es una póliza de seguro con garantía de éxito. Siempre es mejor congelarlos si se es joven, ya que se dispone de óvulos más jóvenes para utilizarlos posteriormente en una fecundación in vitro (FIV)". Zafrani subraya que no existe certeza de que el proceso culmine en un nacimiento, un punto crítico que, a su juicio, debe ser discutido con las deportistas.
El debate ético se intensifica ante la posibilidad de que estas políticas envíen un mensaje implícito a las jugadoras de no embarazarse mientras están bajo contrato. Alexandra Gómez Bruinewoud, directora jurídica de FIFPRO, el sindicato mundial de futbolistas, añade una preocupación adicional: el uso de hormonas durante el proceso. "Cuando las jugadoras recurren a la reproducción asistida en general, y concretamente a la congelación de óvulos, en ocasiones deben administrarse hormonas. Y dichas sustancias pueden estar prohibidas según el código de la AMA (Agencia Mundial Antidopaje)", explica, enfatizando la necesidad de evitar sanciones para quienes buscan preparar las condiciones para la maternidad.
Ante la disparidad de costos y procedimientos a nivel global, Gómez Bruinewoud sostiene que la solución ideal reside en la negociación colectiva a nivel nacional, permitiendo que las jugadoras cuenten con educación y capacidad de elección real sobre su futuro personal y profesional.


