GUADALAJARA, Jal. — En un contexto marcado por la incertidumbre y la falta de respuestas institucionales, el colectivo Luz de Esperanza ha alzado la voz para denunciar que la desaparición de personas en Jalisco y en todo México continúa siendo una "sentencia de muerte". La organización enfatizó que la crisis humanitaria se ve profundizada por deficiencias estructurales en las autoridades encargadas de la identificación y búsqueda.
Uno de los puntos críticos señalados es la insuficiencia de personal en los servicios forenses. Médicos forenses han reconocido abiertamente que enfrentan dificultades severas para cubrir vacantes, lo que deriva en un rezago administrativo y operativo que impide avanzar en las investigaciones. Esta carencia de recursos humanos impacta directamente en las familias de las víctimas, quienes enfrentan esperas prolongadas e inciertas.
Como ejemplo de esta problemática, se documentó el caso de la familia Gaxiola, quienes han cumplido dos años de espera sin recibir una notificación oficial sobre el paradero de su ser querido. Esta situación refleja la realidad que enfrentan cientos de familias en el estado, donde la falta de personal agrava los rezagos en la atención a los casos de personas desaparecidas.


