La CNBV ha presentado un nuevo esquema de cuentas diseñado para integrar a pequeños comercios, como misceláneas, cafeterías y tiendas de abarrotes, al sistema financiero formal. Este producto permite operaciones de hasta 3,000 UDIS, con un límite adicional de 12,000 UDIS mediante canales digitales. Para facilitar el acceso, la apertura de estas cuentas no requerirá el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), siendo suficiente presentar una identificación oficial y un comprobante de domicilio, además de permitir el trámite de manera remota.
El organismo regulador busca combatir la idea de que el efectivo es más económico que los pagos digitales. Al respecto, Cabrera afirmó: “Esta percepción que tenemos de que el efectivo es más barato que tener una terminal punto de venta o aceptar pagos digitales es una falacia, es una mentira”. Según la autoridad, el manejo, conteo, resguardo y traslado de efectivo representa costos ocultos para los negocios, mientras que los pagos digitales generan un historial financiero que puede ser utilizado por los bancos para otorgar créditos, seguros, ahorro e inversión.
Esta iniciativa se alinea con la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, presentada por el Ejecutivo ante la Cámara de Diputados en septiembre. Dicha propuesta busca establecer condiciones para que tanto establecimientos comerciales como dependencias públicas adopten mecanismos de pago electrónico, reduciendo las barreras de infraestructura y uso que aún persisten en el país.
El objetivo final de la CNBV es construir una ruta donde la aceptación de pagos electrónicos sea el primer paso hacia la bancarización integral, permitiendo que los pequeños negocios vean al sistema financiero como un aliado para su crecimiento y no como un mecanismo de vigilancia.


