TAMPICO, Tamps. — La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ejecutó este miércoles 23 de septiembre de 2026 la clausura de un establecimiento comercial en la ciudad de Tampico, tras detectar la venta ilegal de carne de cocodrilo. El operativo se llevó a cabo luego de que inspectores de la dependencia se hicieran pasar por clientes, logrando constatar la comercialización irregular del producto de vida silvestre.
Distinción entre comercio legal e ilegal
Aunque el caso ha puesto en evidencia la compleja realidad del sector pesquero local —afectado por una sequía que ha mermado la producción de especies comerciales—, las autoridades han enfatizado que la venta de carne de cocodrilo no está prohibida en todo el territorio nacional, siempre que se realice bajo el marco normativo vigente. En el estado de Tamaulipas, existe una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) que cuenta con las autorizaciones necesarias para comercializar legalmente la carne de este reptil, siendo el sitio más cercano a Tampico donde esta actividad es permitida.
Contexto de la crisis pesquera
La captura y venta de ejemplares de cocodrilo ha sido justificada por algunos trabajadores del sector como una medida de supervivencia ante la crisis económica derivada de la escasez de recursos pesqueros tradicionales. No obstante, la Profepa mantiene las investigaciones abiertas para determinar el alcance de la red de comercialización ilegal que operaba fuera de los esquemas de las UMA.
Interacción humana y fauna silvestre
El incidente ha reavivado el debate sobre la gestión de la fauna silvestre en la región, donde la convivencia entre humanos y cocodrilos es cada vez más frecuente. Ante la creciente presencia de estos reptiles en zonas urbanas, algunos habitantes han manifestado posturas radicales, señalando: “Si un cocodrilo entra a mi casa, lo voy a matar”. Las autoridades continúan monitoreando la situación para prevenir tanto riesgos a la población como el aprovechamiento ilícito de la especie.


