TAMBOPATA, Perú. — En la Reserva Nacional de Tambopata, en lo profundo de la Amazonía peruana, la científica Gabriela Vigo-Trauco ha liderado una misión crítica para revertir la alta tasa de mortalidad de las guacamayas rojas. Tras más de dos décadas de estudio, la codirectora de The Macaw Society descubrió que estas aves dejan morir intencionadamente a sus crías más jóvenes, especialmente a la tercera y cuarta de cada nidada, debido a la dificultad de atender polluelos en etapas de desarrollo dispares.
El fenómeno, que afecta a cerca del 25% de las segundas crías, se convirtió en un obstáculo para la conservación de la especie, ya amenazada por la caza furtiva y la pérdida de hábitat. En noviembre de 2018, el equipo de Vigo-Trauco rescató a 'Parker', un polluelo que, al ser el menor de cuatro hermanos, enfrentaba una muerte segura. Tras tres semanas de alimentación manual, el equipo logró colocarlo con una familia adoptiva silvestre. El 22 de diciembre de 2018, la madre adoptiva, llamada Tambo, comenzó a acicalarlo, permitiendo que el ave aprendiera a desenvolverse en su entorno natural.
Entre 2017 y 2019, el equipo rescató a 25 polluelos bajo este esquema. Aunque el proceso es costoso y requiere una logística compleja, ha servido como modelo para otros conservacionistas, como Rony García-Anleu, director de investigación biológica de la Wildlife Conservation Society en Guatemala. A partir de 2020, Vigo-Trauco ha perfeccionado la técnica, realizando intercambios directos de polluelos entre nidos poco después de su nacimiento para igualar las edades de las crías, lo que reduce la necesidad de crianza manual intensiva y los costos operativos. En septiembre de 2019, el equipo confirmó que 'Parker' volaba con éxito junto a su familia adoptiva, consolidando la viabilidad de este método de conservación.


