BERLÍN, Alemania. — Un masivo robo de información ha puesto en jaque a la administración pública de Berlín, luego de que el grupo de ciberdelincuentes conocido como Rhysida publicara 1.4 millones de archivos en la "dark web". El incidente, que comenzó con un ataque de phishing dirigido a un empleado de la Administración de Transportes, ha comprometido documentos de identidad, nóminas y expedientes personales desde principios de septiembre de 2026.
Los atacantes, un grupo presuntamente radicado en Europa del Este con un historial de casi 280 ataques globales desde 2023, exigieron al Senado de Berlín un rescate de 30 bitcoins, equivalentes a aproximadamente dos millones de euros, a cambio de no divulgar la información. Sin embargo, el alcalde-gobernador de Berlín, Kai Wegner, fue tajante el pasado viernes 4 de septiembre: "El estado federado de Berlín no se dejará extorsionar".
La brecha de seguridad ocurrió entre el 7 y el 14 de agosto, afectando principalmente a la Administración de Construcción y a la de Transportes. Expertos advierten que la información filtrada incluye datos críticos sobre centrales térmicas, depósitos de combustible, instalaciones de suministro eléctrico de emergencia, prisiones y plantas de abastecimiento de agua. Jochim Selzer, del Chaos Computer Club, advirtió sobre los riesgos de suplantación de identidad derivados de esta exposición.
La respuesta del Gobierno regional, que consistió en ordenar el cambio de contraseñas a sus empleados, fue duramente criticada por el sindicato de la policía (GdP). Su vicepresidente, Thorsten Schleheider, calificó la medida como insuficiente ante la magnitud del fallo de seguridad. Por su parte, el Senado ha establecido una oficina de coordinación y colabora con la Oficina Federal de Seguridad de la Información (BSI) en Bonn para asistir a los ciudadanos afectados.
A pesar de la gravedad del suceso, el responsable regional de las elecciones, Stephan Bröchler, aseguró que los comicios del 20 de septiembre a la Cámara de Diputados de Berlín no corren peligro. Asimismo, se confirmó que entre la información sustraída figuran detalles sobre la ampliación de la Cancillería, un tema que involucra indirectamente al canciller alemán, Friedrich Merz.


