El gobierno de China ha negado formalmente haber compartido información de inteligencia con entidades iraníes tras el reciente ataque perpetrado por Irán contra una base aérea ubicada en Jordania. La postura oficial de Beijing surge como respuesta a un artículo publicado por el diario The Wall Street Journal, el cual señalaba la existencia de un presunto intercambio de datos entre ambos países en el contexto de las tensiones regionales.
El incidente, que ha generado una serie de cuestionamientos sobre las alianzas estratégicas en Oriente Medio, se mantiene bajo escrutinio internacional. Hasta el momento, las autoridades chinas han desestimado las acusaciones difundidas por el medio estadounidense, manteniendo su posición diplomática frente a los eventos ocurridos el 14 de septiembre de 2026.


