El Global Times, medio dependiente del Diario del Pueblo y órgano oficial del Partido Comunista de China (PCCh), publicó este domingo 14 de septiembre de 2026 un editorial titulado "Contra la IA de China: la 'derecha tecnológica' de EE. UU. despliega el manual de la Guerra Fría". La publicación surge como respuesta a las recientes declaraciones de Dario Amodei, fundador de Anthropic, quien solicitó un ritmo más lento en el desarrollo de modelos avanzados de inteligencia artificial, una postura respaldada por figuras como Sam Altman y Elon Musk.
Según el diario chino, el llamado de Amodei, aunque presentado como una medida de seguridad global, oculta una "agenda" para "estrangular" el progreso tecnológico de China. El editorial sostiene que la estrategia estadounidense busca ampliar la brecha tecnológica antes de entablar cualquier negociación sobre la ralentización del sector.
El medio oficialista enumeró tres medidas que, a su juicio, forman parte de esta ofensiva: la prohibición de venta de chips potentes y maquinaria de semiconductores a China, la persecución de la técnica de "destilación" de modelos y el endurecimiento de la seguridad corporativa para evitar la sustracción de los "pesos" o parámetros internos de los sistemas.
La "destilación", que permite entrenar modelos compactos a partir de sistemas avanzados, es actualmente un punto de fricción, luego de que autoridades estadounidenses señalaran a empresas como DeepSeek, Moonshot y Alibaba por presuntamente copiar tecnología de EE. UU. Pekín ha rechazado estas acusaciones, calificándolas de prácticas industriales comunes y denunciando un "doble rasero" por parte de Washington para consolidar un "monopolio" en el sector.
El editorial advirtió que "excluir a China y a las empresas chinas solo aumentará significativamente los costos de ensayo y error y los riesgos de pérdida de control en el desarrollo global de la IA". Esta narrativa se alinea con la postura del Gobierno chino frente a otras críticas internacionales, como su gasto militar, argumentando que su avance no constituye una amenaza.
El contexto de esta disputa se intensificó tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien rechazó ralentizar la IA para mantener la ventaja competitiva, y las advertencias del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien afirmó que "nada más importará" si Pekín toma la delantera en esta tecnología.


