SANTIAGO, Chile. — En una jornada marcada por la controversia, Chile recordó este 11 de septiembre el 53 aniversario del golpe militar que derrocó al presidente Salvador Allende en 1973, dando inicio a la dictadura del general Augusto Pinochet. A diferencia de años anteriores, el gobierno encabezado por el presidente José Antonio Kast decidió no organizar actos ni ceremonias oficiales para conmemorar la fecha.
Desde la región de Los Ríos, a unos 950 kilómetros al sur de Santiago, el mandatario justificó su postura al señalar: "No puedo borrar la historia (pero) tampoco puedo pedirle a nuestros compatriotas que estemos condenados por nuestra historia a no poder mirar hacia el futuro". Kast, quien se encontraba atendiendo emergencias climáticas, añadió que "no hay mejor homenaje para la patria que enfrentar las urgencias de nuestros compatriotas".
La decisión fue duramente cuestionada por figuras de la oposición. Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, recordó que el Palacio de La Moneda fue destruido por un bombardeo de fuerzas sediciosas y exhortó al mandatario a actuar como presidente y no como "un activista de derecha". Por su parte, el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, calificó la omisión como una "mala señal" y enfatizó que "para cualquier demócrata, un golpe de Estado es una desgracia que los chilenos tenemos que procurar que nunca vuelva a ocurrir".
A pesar de la postura gubernamental, diversos sectores de la sociedad civil y líderes políticos, entre ellos el expresidente Gabriel Boric (2022-2026), se congregaron ante la tumba de Salvador Allende. La exsenadora Isabel Allende, hija del fallecido mandatario, criticó la falta de memoria oficial, advirtiendo que "un país sin memoria no tiene futuro".
En el centro de Santiago, cientos de personas participaron en manifestaciones que culminaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, las cuales utilizaron cañones de agua para dispersar a los asistentes. Durante la noche, se llevaron a cabo vigilias en memoria de las víctimas de la dictadura, que dejó un saldo oficial de más de 3,200 personas asesinadas y 40,000 víctimas de violaciones a los derechos humanos durante sus 17 años de duración.


