La central nuclear de Zaporiyia, bajo ocupación rusa desde marzo de 2022, logró reconectarse a la red eléctrica externa este lunes 7 de septiembre de 2026. La reparación fue posible tras la implementación de una tregua local negociada por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), lo que permitió a los técnicos ucranianos completar las labores de restauración en un periodo de tres días.
Rafael Grossi, director general del OIEA, calificó este avance como "un paso crucial" para prevenir un posible accidente nuclear en la instalación. La conexión había permanecido inactiva desde el 20 de agosto debido a la actividad militar en las inmediaciones, obligando a la planta a depender de generadores diésel de emergencia para mantener funciones críticas, como la refrigeración de sus seis reactores y de las piscinas de combustible nuclear usado.
La prolongada interrupción del suministro externo había generado una preocupación creciente ante el riesgo de un apagón total y el agotamiento de las reservas de diésel. Aunque los seis reactores de la planta se encuentran actualmente apagados, requieren de energía constante para garantizar la seguridad operativa.
Grossi agradeció a Rusia y Ucrania por su participación en el acuerdo, el cual representa la séptima tregua localizada gestionada por el organismo durante el conflicto. El OIEA reiteró que mantendrá sus esfuerzos para salvaguardar la seguridad de la central, la cual fue en su momento la más grande de Europa, mientras continúen las hostilidades en la zona. Tanto Ucrania como Rusia se han señalado mutuamente como responsables de poner en riesgo la integridad de la planta.


