CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. — La figura de Ramón López Velarde, reconocido como el poeta más nacional de México y autor de la emblemática obra Suave Patria, ha estado rodeada por décadas de un enigma literario: la identidad de la mujer que inspiró sus versos más apasionados. Gracias al libro La majestad de lo mínimo, del escritor Fernando Fernández, se ha confirmado que la musa detrás de la intensidad emocional del poeta fue Margarita Quijano.
Quijano, una mujer destacada y culta para su época, estudió letras inglesas en Nottingham, fue investigadora, promotora cultural y, en 1952, se convirtió en miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. A pesar de la profunda conexión con López Velarde, su relación se mantuvo en el ámbito de una amistad íntima por decisión de ella, quien habitó hasta el final de sus días una casona de estilo ecléctico ubicada en la calle Córdoba 87, en la colonia Roma Norte.
Hoy, aquel espacio donde se reunían los intelectuales más prominentes de la época para discutir literatura y política ha renacido como Casa Margarita. El inmueble, que conserva elementos originales como vitrales, techos altos y molduras de madera, funciona actualmente como un hotel boutique, restaurante y cafetería bajo la gestión de la plataforma Proyectos Públicos. La propiedad ha sido adaptada para albergar eventos culturales, presentaciones de libros y talleres, manteniendo un programa dedicado a la literatura y la música en honor a su antigua dueña.
Además de su oferta gastronómica, que incluye desayunos y una reconocida coctelería, la casa alberga en sus antiguos sótanos una boutique de alta perfumería y espacios dedicados a la moda mexicana. El proyecto busca activar edificios con valor histórico, permitiendo que el espíritu de la llamada 'dama de la capital' continúe permeando en la atmósfera de la residencia, invitando a los visitantes a disfrutar de un entorno creativo en el corazón de la colonia Roma.


