El monarca británico, Carlos III, emitió un comunicado este lunes 7 de septiembre de 2026 para precisar la situación institucional del príncipe Enrique y su esposa, Meghan, tras su reciente retorno al país a finales de agosto. El rey fue enfático al señalar que la pareja no debe ser considerada como miembros activos de la familia real, sino como ciudadanos que actúan a título privado.
"No habrá cambios en el estatus actual del Duque y la Duquesa de Sussex. Su tratamiento como Su Alteza Real sigue en suspenso y no se usará", declaró el soberano. Esta aclaración responde a diversas peticiones públicas para disipar dudas sobre el papel de la pareja, especialmente ante el debate surgido sobre quién debe sufragar los costos de seguridad de la familia, que incluye a los hijos de la pareja, Archie y Lilibet.
El documento oficial subraya que el "Acuerdo de Sandringham", establecido en enero de 2020, permanece vigente. Bajo este marco, los duques de Sussex renunciaron a sus obligaciones reales para buscar independencia financiera y privacidad, condiciones que, según el rey, seguirán siendo respetadas. Mientras residan en el Reino Unido, Enrique y Meghan serán tratados como ciudadanos privados con intereses comerciales y benéficos.
Tras seis años de ausencia, la pareja ha comenzado a retomar su vida en territorio británico, matriculando a sus hijos en un colegio local y explorando opciones de vivienda en la zona de los Cotswolds, en el suroeste de Inglaterra. Cabe recordar que el último encuentro privado entre el monarca y los duques de Sussex ocurrió el pasado mes de julio en Highgrove, la residencia del rey ubicada en Gloucestershire.


