CIUDAD DE MÉXICO. — La brecha entre la exigencia del mercado laboral y la compensación económica por el dominio de la inteligencia artificial (IA) se ha vuelto una realidad compleja para los trabajadores en México. Según Fabio Zapata, managing director de Michael Page, las empresas que actualmente remuneran esta competencia son mayoritariamente del sector tecnológico o aquellas que requieren perfiles altamente especializados para implementar proyectos estratégicos.
"Las compañías no están pensando en pagar más porque tú tengas ese conocimiento. Son conocimientos muy especializados, muy específicos, que están ayudando a la implementación de las nuevas tecnologías. Esos son los que tienen aumento", señaló Zapata. El experto advierte que el uso básico de herramientas como ChatGPT o Copilot no garantiza un incremento salarial, pues la habilidad comienza a ser vista como un requisito indispensable, similar al dominio del idioma inglés.
La inversión para obtener estas competencias es significativa. Un análisis de la oferta académica actual revela costos que oscilan entre los 8,500 y los 23,100 pesos. Por ejemplo, el Tecnológico de Monterrey ofrece un curso de Inteligencia Artificial en Marketing por 8,500 pesos (10 horas), mientras que su certificado en Especialista en Desarrollo de Software con IA Generativa asciende a 23,100 pesos (60 horas). Por su parte, el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM cuenta con un diplomado en propiedad intelectual e IA con un costo de 12,000 pesos por 120 horas.
El panorama para el trabajador es desafiante: solo el 11% de las empresas incluye herramientas de IA entre sus beneficios de capacitación, mientras que el 23% prefiere contratar talento que ya posea los conocimientos, trasladando el costo de la formación al profesionista. Ante la falta de una medición estandarizada como la herramienta Compara Carreras del IMCO para estos cursos, se recomienda a los trabajadores evaluar cuidadosamente la aplicación profesional de cada programa antes de invertir tiempo y recursos.
Finalmente, Michael Page destaca que el valor real para una negociación salarial no reside en el uso superficial de plataformas, sino en la capacidad de verificar resultados, aplicar pensamiento analítico y resolver problemas de negocio mediante la tecnología.


