El ministro canadiense de Finanzas, François-Philippe Champagne, planteó formalmente la posibilidad de que el Reino Unido se incorpore a la alianza económica que Canadá y la Unión Europea (UE) están gestando. La propuesta fue difundida este lunes 21 de septiembre de 2026 a través de la televisión británica, tras la participación de Champagne en una reunión informal de ministros de Economía y Finanzas de la UE celebrada el pasado fin de semana en Irlanda, país que actualmente ostenta la presidencia rotatoria del bloque.
Durante la entrevista, el funcionario subrayó la necesidad de construir una alianza con visión de futuro. "El mundo ha cambiado. Estados Unidos ha cambiado. Así que nosotros tenemos que cambiar", declaró Champagne, enfatizando que Canadá y el Reino Unido comparten valores y una visión del mundo alineada. "Somos independientes y soberanos, pero somos más fuertes juntos", añadió, haciendo eco de las posturas del primer ministro canadiense, Mark Carney.
La Comisión Europea sugirió la semana pasada que Canadá podría convertirse en el primer "miembro asociado" del club comunitario, aunque los detalles técnicos de esta integración aún no han sido definidos. En el encuentro de Dublín, Champagne reafirmó que Canadá actuará como un "socio fiable" para aportar una "voz transatlántica" a los debates europeos.
Este giro estratégico responde a un cambio en la política exterior canadiense, que durante casi 40 años priorizó la integración con Estados Unidos. Ante las políticas del presidente Donald Trump, quien ha utilizado la dependencia económica como herramienta de presión mediante aranceles y amenazas a la soberanía, el gobierno de Mark Carney ha optado por diversificar sus alianzas. En su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos el pasado enero, Carney advirtió que "las potencias medias deben actuar unidas" y sentenció: "si no estás en la mesa, estás en el menú".


