CHIHUAHUA, Chih. — La compañía de capital canadiense Apollo Silver ha iniciado gestiones para reactivar el proyecto minero Cinco de Mayo, ubicado en el ejido Benito Juárez, municipio de Buenaventura. La empresa, que cuenta con una opción de compra sobre el proyecto, busca que la asamblea ejidal vote a favor de levantar la moratoria que prohíbe las actividades de exploración y explotación minera en la zona, la cual fue establecida originalmente en 2012 por un periodo de 100 años.
Como parte de su estrategia para obtener la aprobación, Apollo Silver ha propuesto un acuerdo de 30 años, prorrogables, a cambio de un pago total de 50 millones de dólares. Según la propuesta, este monto se distribuiría en pagos anuales y se incluiría la contratación de pobladores locales como empleados de la mina. La firma busca que los ejidatarios promuevan formalmente la reversión de la prohibición ante el Tribunal Agrario.
La intención de la minera ha generado una profunda división en la comunidad, recordando el conflicto vivido hace 14 años. En aquel entonces, la presencia de la compañía Mag Silver provocó tensiones que derivaron en actos de violencia. El 13 de octubre de 2012, el dirigente barzonista Ismael Solorio Urrutia y su hijo fueron agredidos físicamente, mientras el gobierno estatal de César Duarte Jáquez respaldaba el proyecto. Posteriormente, el 22 de octubre, Ismael Solorio y su esposa, Manuela Solís Contreras, fueron asesinados, lo que consolidó el rechazo de la asamblea ejidal hacia la minería.
Ejidatarios opositores han manifestado su rechazo a la nueva propuesta, advirtiendo que la moratoria de 100 años fue una medida necesaria para proteger el agua, el territorio y la paz social. "Hubo enfrentamientos, amenazas y un clima de tensión que terminó dejando una herida que todavía permanece abierta", señalaron los opositores, quienes expresaron su preocupación ante la posibilidad de que se repita un escenario de violencia en la región.


