El Banco de México (Banxico) ha dado un paso significativo en la digitalización de los servicios financieros mediante la Circular 10/2026, publicada el 17 de junio de 2026. Esta normativa establece que las instituciones financieras que operen cuentas de nivel 2, 3 y 4 deberán permitir a sus usuarios asociar los últimos 10 dígitos de su línea telefónica móvil con su cuenta bancaria para facilitar la recepción de transferencias electrónicas.
Es importante aclarar que la Clave Bancaria Estandarizada (CLABE) de 18 dígitos no desaparece. El banco central mantiene su definición como un número único e irrepetible, compuesto por el código del banco, el código de plaza, el número de cuenta y un dígito de control. La nueva regulación simplemente amplía el abanico de opciones para identificar al beneficiario, permitiendo elegir entre la CLABE, los 16 dígitos de una tarjeta de débito o el número de teléfono móvil vinculado.
Las instituciones financieras tienen como fecha límite el 14 de diciembre de 2026 para adaptar sus aplicaciones y sistemas a estos nuevos mecanismos. El objetivo de Banxico es homologar la experiencia del usuario, garantizando que el proceso de transferencia sea uniforme tanto en operaciones entre cuentas de una misma institución como entre bancos distintos.
Este esquema se apoya en la infraestructura de DiMo, servicio habilitado por Banxico desde febrero de 2023. El proceso de vinculación del número celular es gratuito y debe realizarse a través de la aplicación, sitio web o sucursal del banco. Una vez solicitado, la institución tiene un plazo máximo de un día hábil para confirmar la asociación. Cabe destacar que, aunque un mismo número puede vincularse a cuentas de diferentes instituciones, solo puede estar asociado a una cuenta por cada banco específico.


