De acuerdo con los datos más recientes publicados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el sector bancario mexicano ha intensificado la creación de reservas para riesgos crediticios, alcanzando niveles históricos. Entre enero y julio de 2026, el monto destinado a este fin ascendió a 145 mil 742 millones de pesos, cifra que representa un incremento real del 20.7 por ciento en comparación con los 117 mil 54 millones de pesos registrados en el mismo periodo del año anterior.
Este fenómeno, que ocurre en un contexto de mayor demanda de crédito y un alza en los índices de impago, alcanzó un punto crítico durante el mes de julio, cuando la creación de reservas sumó 21 mil 552 millones de pesos. Esta cifra es un 18 por ciento superior a los 17 mil 706 millones reportados en julio de 2025. Cabe destacar que estas cifras superan incluso los niveles observados en 2020, año marcado por la pandemia de covid-19.
Las estimaciones preventivas para riesgos crediticios funcionan como un colchón financiero que permite a los bancos absorber pérdidas ante el incumplimiento de los acreditados, protegiendo así su capital y su capacidad operativa. Según la normativa de la CNBV, el incremento en estas reservas es una respuesta directa a la percepción de mayor riesgo en las carteras de crédito de las instituciones.
En el caso específico de los siete bancos de mayor presencia en el país —BBVA, Santander, Banamex, Banorte, HSBC, Scotiabank e Inbursa—, el saldo acumulado de reservas de enero a julio alcanzó los 109 mil 489 millones de pesos, lo que representa un aumento real del 17 por ciento respecto a los 90 mil 95 millones del año previo. Tan solo en julio, este grupo de instituciones constituyó reservas por 15 mil 119 millones de pesos, un 11.2 por ciento más que los 13 mil 184 millones reportados en el séptimo mes de 2025.


