El periodo comprendido entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre presentó indicadores clave para la economía mexicana. Según datos del Banco de México (Banxico), las remesas enviadas al país durante julio registraron un crecimiento anual del 3%, alcanzando los 5,570 millones de dólares. Este flujo, que suma tres meses consecutivos por encima de los 5,000 millones, promedió 426 dólares por envío, el monto más alto desde 1995. En contraste, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) advirtió sobre un estancamiento económico: el Indicador IMEF Manufacturero de agosto de 2026 se mantuvo en 49.7 puntos, mientras que el No Manufacturero retrocedió a 48.7 puntos, profundizando su permanencia en zona de contracción.
En el ámbito del consumo y la inversión, el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) subió a 46.1 puntos en agosto, un avance mensual de 1 punto. Por su parte, la confianza empresarial se mantuvo estancada en 48.2 puntos, acumulando 18 meses por debajo del umbral de optimismo. No obstante, la inversión fija bruta en junio mostró una recuperación del 1.4% mensual, impulsada principalmente por el sector de la construcción, que creció un 3.5%, destacando el segmento residencial con un alza del 7.3%.
El sector automotriz alcanzó un hito histórico al superar el millón de vehículos vendidos entre enero y agosto de 2026, con 1,014,832 unidades, un incremento del 4.7% anual. En el comercio exterior, México se consolidó como el principal socio comercial de Estados Unidos, registrando un superávit de 26,310 millones de dólares en julio, un 60.7% superior al mismo mes de 2025.
En el entorno internacional, la actividad manufacturera de Estados Unidos se moderó en agosto con un índice PMI de 54.6%, mientras que el mercado laboral estadounidense sorprendió con la creación de 162,000 empleos y una tasa de desempleo estable en 4.1%. Paralelamente, la inflación en la zona euro alcanzó un 3.3% interanual en agosto, presionada por un incremento del 14.3% en los precios de la energía.
Finalmente, en los mercados financieros, el peso mexicano mostró fortaleza, cerrando la semana con una ganancia acumulada del 0.47%. En contraste, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y el FTSE BIVA cerraron con pérdidas semanales del 0.94% y 0.87% respectivamente, mientras que en Wall Street, los índices Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq cerraron la jornada del viernes con retrocesos tras los sólidos datos laborales estadounidenses.

